Pueblos Mágicos de México: Bernal, Querétaro

 

A 54 kilómetros de la ciudad de Querétaro, en el municipio de Ezequiel Montes, se encuentra este pueblo reconocido por la belleza de sus construcciones y su entorno.

Desde 2006 es Pueblo Mágico, te contamos por qué.

 

Su nombre completo es San Sebastián Bernal. Lo fundaron varias familias españolas en 1642. Al inicio se dedicaban a la minería; ahora es un lugar de turismo y aventuras.

Sus edificaciones más interesantes van de los siglos XVIII a XIX. Tiene calles adoquinadas, balcones floridos y bellos faroles; así como estilos arquitectónicos de enorme belleza.

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Entre sus edificios más característicos está El Castillo. Se construyó en el siglo XVII y tiene en su torre frontal un gran reloj, de origen alemán, que se colocó para conmemorar el inicio del siglo XX.

También destaca la Capilla de las Ánimas. O Las Animitas, como se le conoce popularmente, y que data del siglo XVIII. Tiene pequeñas y encantadoras dimensiones en su atrio y su altar. Además, cuenta con teatro al aire libre y un parque.

Pero la Capilla de la Santa Cruz destaca por ser la más querida de sus pobladores. Está dedicada a la Santa Cruz, venerada por los bernalenses. Se construyó entre los siglos XVIII y XIX y todavía puede verse a los peregrinos llegar de rodillas a su atrio.

Otro templo importante es el de San Sebastián Mártir. Se construyó de 1700 a 1725. No tiene un estilo definido; en su campanario puede apreciarse arte indígena.

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Pero lo que lleva a todo mundo a Bernal es su colosal peña. El tercer monolito más grande del mundo, después del Peñón de Gibraltar y el Pan de Azúcar de Brasil.

La Peña de Bernal tiene unos 350 m. de altura, pesa alrededor de 20 millones de toneladas y se le considera con una antigüedad de 10 millones de años. Era un volcán que se volvió inactivo y cuya lava interior se solidificó. Pero otros aseguran que fue un gran meteoro que cayó en la zona.

La Peña es un sitio idóneo para escalar y hacer rappel. Quienes logran llegar a su cima, pueden contemplar un paisaje espectacular, además de envolverse en un silencio de potencia cósmica.

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También, La Peña contiene, entre sus minerales, obsidiana y cuarzo. Por eso se le considera con propiedades de relajación, energía y sensibilización de la percepción. Y es un lugar asediado por místicos y amantes del new age.

La principal fecha para visitar La Peña es el equinoccio de Primavera. Del 19 al 21 de marzo se congregan miles de visitantes, quienes buscan cargarse de la energía. Junto a este ritual se despliegan actividades artísticas y culturales que también buscan contagiar buena vibra a los asistentes.

Para los pobladores es más importante la Fiesta de la Santa Cruz. Ésta ocurre del 1 al 5 de mayo; entonces son los pobladores quienes suben hasta la cima de la peña y colocan una cruz que perdura todo el año. Se hace un maratón y un concurso de máscaras artesanales; las ganadoras son exhibidas en el Museo de la Máscara.

 

Pero no sólo está la Peña: hay mucho que comer y comprar. En el Mercado Artesanal y Gastronómico podrás probar deliciosos platillos como gorditas martajadas con chile rojo, enchiladas serranas con cecina o barbacoa de borrego.

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Mientras que en las artesanías destacan artículos elaborados en telares. Estos tienen más de 100 años. Se elaboran productos hermosos, como rebozos, tapetes, cojines, chamarras y cobertores.

 

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Desde septiembre de 2009 la Unesco integró las actividades de la Peña en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, pues es uno de los lugares sagrados de los indígenas otomíes-chichimecas.

¿Ya lo conoces? Y si no, ¿qué esperas para visitarlo?

 

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