Kenneth Kiesler nos cuenta qué lo inspiró para crear el retiro en Medomak

Director de orquestas sinfónicas y ópera, además de mentor y maestro de estudiantes que aspiran a ser directores de orquesta, Kenneth Kiesler creó Medomak, el retiro donde los músicos van a conectarse con “una de las creaciones más grandes del espíritu humano” en un entorno natural.

 

¿Cómo surgió la idea de crear el Conductors Retreat at Medomak y en qué consiste?

Este verano será la edición número 21 del Retiro de los Directores de Orquesta en Medomak. Comencé en 1997 con la idea de proporcionar un lugar para que directores jóvenes y adultos se desarrollaran, y pudieran enfocarse en la música, que es una de las creaciones más grandes del espíritu humano. Su duración es de 18 días. Este año, comenzamos el 28 de junio y nuestro concierto de gala con la orquesta sinfónica será el 15 de julio. Todo el mundo sale el día 16.

Retiro de los Directores de Orquesta en Medomak. conductorsretreat.org

 

¿Cuál es el formato de este retiro tan singular que dejó fascinada a Alondra de la Parra cuando asistió?

Es un programa único. Cada persona que participa durante el retiro hace una serie de compromisos acerca de su forma de ser y de vivir en adelante. Muchos de nuestros alumnos nos comentan que mantienen esos propósitos tanto en sus hogares como en el trabajo. Durante los primeros cuatro días creamos comunidad y confianza mientras estudiamos música juntos. Cada persona forma parte de un grupo y hace una presentación sobre la música. Además, todos dirigen en silencio, sin orquesta, en un cuarto con los otros directores. Por otra parte, tenemos conferencias del renombrado musicólogo Steven Whiting. Yo dirijo grupos de estudio sobre las partituras y enseño técnicas avanzadas de dirección de orquesta física. En estas primeras jornadas, pasamos 13 horas juntos todos los días.

 

¿Cuántos de los directores que han asistido a este retiro, en Medomak, son ahora conocidos mundialmente?

Varios, y esto es importante no sólo porque trabajan en las grandes salas de conciertos y la ópera del mundo, sino por las formas inclusivas y potenciadoras con que dirigen, y la integridad con la que hacen música. El retiro también da forma a un cierto estilo de liderazgo y la creación de música en escuelas, iglesias, teatros de ópera, bandas militares, orquestas regionales en todo el mundo.


 
¿Cuál fue su experiencia trabajando con Alondra de la Parra en Medomak?

Alondra llegó a la edad de 19 años, como pianista con muy poco entrenamiento y experiencia en la dirección. Inmediatamente mostró su amor por la música, su resonancia natural con ella y su dedicación imparable para trabajar muy duro con el fin de alcanzar la excelencia. Ella participó durante tres o cuatro veranos, y luego estudió conmigo en forma particular con regularidad durante unos ocho años. Ella estaba en los programas que dirigí en Alemania y en el Centro Nacional de las Artes de Canadá, en Ottawa. Después, se tituló del Máster en Música en la Escuela Manhattan de la Música.

Alondra de la Parra y Kenneth Kiesler. clase.in

 

México y Medomak
 

¿Cuántos directores y músicos mexicanos han asistido al retiro?

Es difícil dar un número exacto, pero yo diría que hemos tenido alrededor de once o doce en los últimos 20 veranos.


 
¿Hay cualidades específicas que vea en los directores de orquesta mexicanos?

En Medomak y en los dos cursos para jóvenes directores de orquesta que he impartido en la Ciudad de México, he encontrado que los directores mexicanos tienen corazones muy grandes y un cálido sentido de comunidad. También, he encontrado que tienen humildad, así como determinación y tenacidad, ya que trabajan arduamente para dominar las muchas habilidades que se necesitan para ganarse el derecho a dirigir a otros músicos y hacer una diferencia en sus comunidades.


 
¿Puede platicarnos sobre la delegación mexicana que participa este año en el retiro?

Sí, tenemos aproximadamente el mismo número de directores mexicanos aquí este verano, que los que hemos tenido en los últimos 20 años. En las primeras etapas del retiro, resultaron ser de diferentes niveles de conocimientos y experiencia y están comprometidos, trabajando duro, siendo constructivos y positivos. Están teniendo una influencia importante en todos los otros directores y en el retiro como institución. Este es un año de referencia para ellos y para nosotros. Estamos muy agradecidos con México por el apoyo en las becas que permiten que tantos directores mexicanos valiosos puedan estar con nosotros en esta oportunidad. También estamos muy agradecidos con Montblanc y Alondra de la Parra por la beca para el ganador de este año, Alejandro Larumbe. En total, este verano, tenemos 11 directores de orquesta mexicanos entre nosotros.
 

 

Rubén Luengas. @Ruben Luengas

Más en ARTE

Ant

Zócalo de México, el monumento que nunca fue

Sig

Medomak: dejarse dirigir por la música de los bosques
vida
Son héroes todos los mexicanos porque México es extraordinario
vida
Lo que no te puedes perder en septiembre
vida
¿Cómo ayudar a México?

¡Suscríbete a nuestro newsletter!