Humberto Salazar Ibargüen: una vida de ciencia y descubrimientos

El doctor Humberto Salazar Ibargüen, profesor e investigador de la BUAP, ha pasado su carrera empujando los límites de lo que entendemos acerca de nuestro universo y apenas está comenzando…

¿Qué tan lejos te pueden llevar las búsquedas científicas? Si se trata del doctor Humberto Salazar Ibargüen, la respuesta es "por todo el mundo" y a veces hasta más allá.

 

Los últimos años han sido particularmente productivos para el doctor Ibargüen, un distinguido investigador de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y jefe de la Dirección General de Cómputo y Tecnologías de la Información y Comunicaciones. Él y sus muchos colaboradores científicos se embarcaron en una serie de proyectos que están cambiando lo que sabemos sobre la Tierra y lo qué hay más allá.

En 2012, el mundo supo del inasible bosón de Higgs, la llamada "partícula de Dios" que los físicos creen que podría explicar cómo otras partículas obtienen su masa. Descubierto en el Gran Colisionador de Hadrones de la Organización Europea para Investigación Nuclear (CERN, por sus siglas en inglés) en Ginebra, Suiza, representó uno de los avances más importantes del siglo XXI en la física de partículas.

El doctor Humberto Salazar Ibargüen, profesor e investigador de la BUAP.

 

El doctor Ibargüen y un contingente de once científicos mexicanos tuvieron el crédito de instalar y probar el importantísimo detector Solenoide Compacto de Muones (CMS, por sus siglas en inglés) del colisionador, que usa un enorme imán para doblar las trayectorias de los protones después de chocar entre sí a casi la velocidad de la luz.

El doctor Ibargüen no sólo pudo atestiguar la presencia del bosón de Higgs, sino que también fue el primer y único científico mexicano que ha sido citado sobre su existencia.

 

Observatorio Pierre Auger

El ascenso del doctor Ibargüen hacia la prominencia continuó en 2013 con una iniciativa innovadora en colaboración con 500 científicos en el Observatorio Pierre Auger, cerca de la Cordillera de los Andes, en Argentina. El Observatorio es capaz de identificar rayos cósmicos de ultra alta energía (partículas sub-atómicas que viajan casi a la velocidad de la luz) a través de un área de detección de 1,200 millas cuadradas. El doctor Ibargüen fue pionero de la idea de utilizar agua ultra pura almacenada en tanques de plástico reforzados, diseñados a la medida y calibrados para permanecer estables en las temperaturas extremas de la Pampa argentina para "capturar" indirectamente los rayos cósmicos para poder continuar su estudio.

El doctor Ibargüen fue pionero de ideas clave para que los observatorios se conviertieran en un realidad.

 

Observatorio de Rayos Gamma

Los éxitos del doctor Ibargüen en Auger le ayudaron a incursionar en su trabajo en el Observatorio de Rayos Gamma (HAWC, por sus siglas en inglés), que abrió sus puertas en el estado de Puebla. El HAWC es el observatorio más potente del mundo que puede detectar las partículas más energéticas (las que son miles de millones de veces más energéticas que la luz visible) y la radiación del universo. También ayuda a los investigadores a estudiar púlsares, nebulosas, supernovas, estrellas colapsadas y el impacto de la actividad solar en el campo magnético de la Vía Láctea. Ahí, el doctor Ibargüen volvió a construir detectores de rayos gama usando agua ultrapura e instrumentos altamente sensibles. Coordinar el abastecimiento de agua a una altura tan elevada fue todo un desafío.

 

Dispositivo para Seguimiento Ultravioleta

Más recientemente y como prueba de las numerosas alianzas sólidas entre universidades mexicanas y programas espaciales de todo el mundo, el doctor Ibargüen se unió a sus colegas del Sistema Nacional de Investigadores para diseñar, construir y desplegar la cámara UV del TUS (Tracking Ultraviolet Setup) o dispositivo para seguimiento ultravioleta. Este dispositivo de vanguardia es el mecanismo principal de recolección de datos a bordo del satélite astronómico ruso Mikhailo Lomonosov (MVL-300), que se lanzó en abril. La misión principal del satélite es el estudio de las explosiones de rayos gamma, rayos cósmicos de alta energía y fenómenos transitorios dentro del rango UV de la atmósfera superior de la tierra.

 

Premio

En reconocimiento a su destacada trayectoria y sus muchas contribuciones al campo de las ciencias naturales, el doctor Ibargüen aceptó recientemente la medalla Luis Rivera Terrazas, que otorga anualmente el Congreso de Puebla y la Secretaría de Educación Pública a los mejores académicos e investigadores a través del Consejo de Ciencia y Tecnología del estado de Puebla (CONCyTEP). El doctor considera que la primera recolección de datos científicos del Observatorio Auger, en 2014 (más tarde publicada en revistas internacionales de física),fue una pieza instrumental para ganar el prestigioso premio.

Es válido decir que la sed de conocimiento y progreso del doctor Ibargüen literalmente no conoce límites. Después de todo, no es sólo un investigador, es una inspiración para la siguiente generación de científicos e ingenieros en México que está en busca de nuevas leyes fundamentales de la física para el bien de la humanidad.

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