El picante, ese masoquismo culinario

 

Más que un hábito, comer chile es una seña de identidad para los mexicanos. Nuestra afición por el picante es histórica, desde los abuelos indígenas, a los moles de las monjas, a la salsita taqueras.

¿Por qué nos gusta tanto comer picante? Te contamos.

 

Primero: es imposible no gustar del picante en un país con tanta variedad de chiles. Según el mapa “Diversidad de chiles en México” en México hay 64 variedades distintas de chile. Eso sin contar más de 200 variedades criollas.

Shutterstock

 

El chile pudo haber sido la primera especie domesticada en Mesoamérica, incluso antes que el maíz y el frijol.

Los más populares son los chiles serranos. El más picoso es el habanero y el chile seco de mayor producción es el chile ancho.

Pero nuestro gusto por el picante es más una adicción. Somos adictos a la capsaicina, sustancia activa del chile que estimula las neuronas que responden al dolor. Libera endorfinas y percibimos una sensación de placer.

Cuando comemos chile sentimos dolor pero sabemos que no corremos peligro. Es como lanzarte de una tirolesa o entrar a una casa de los espantos; una sensación intensa, tan dolorosa como placentera.

Shutterstock

 

De hecho, muchos creen que el picante es un sabor y pues no. La capsaicina no activa el sistema gustativo, en realidad tapa el sabor. Pero los mexicanos sabemos que un buen picante hace más sabrosas las carnes, los consomés, los elotes, las frutas…

Desde niños aprendemos a amar el picante. Con golosinas como el clásico chamoy, las pulpas de tamarindo con chilito, las paletas con piquín en polvo, ¡y hasta las gomitas! ¡Qué antojo de unas gomitas con chile!

Shutterstock

 

La cruda la tratamos con picante. Para curarnos de los efectos de la borrachera, nada como un consomé, unos chilaquiles o una torta ahogada bien picantes.

¡Y hasta a la cerveza le ponemos chile! ¿No se les antoja una michelada cubana; con sal y limón pero además chile en polvo?

menuchapalita.com

 

Si eres extranjero, tu forma de hacer amigos mexicanos es enfrentando al picante. Nos fascina verte la cara mientras se te ponen las orejas rojas, te lloran los ojos, sientes ahogo, y después cómo poco a poco te haces tolerante al picante (y quieres cada vez más).

 

Pero incluso los mismos extranjeros, para protegerse, han creado esta tabla de equivalencias

No pica nada quiere decir que Pica,

No pica quiere decir que Pica mucho,

Pica un poquito, quiere decir que Pica bastante,

Pica mucho, hay que Probarlo bajo su propio riesgo,

Pica durísimo… entonces seguro que te vas a morir.

Shutterstock

 

Pero nacional o extranjero, quien logra dominar y disfrutar el picante, encontrará un mundo de placeres que nos hace extrañar este sabor masoquista cuando estamos en otros países.

Se ha dicho que el picante mexicano es un masoquismo culinario, al que todos nosotros nos sometemos con enorme alegría.

¿Cuál es tu comida picante favorita?

 

Foto en portada de: Shutterstock
Foto en home de: Shutterstock

Más en VIDA

Ant

¿Dónde comprar flores en México?

Sig

6 razones para no perderte una boda mexicana
vida
7 inventos orgullosamente politécnicos
vida
Lo que no te puedes perder de agosto
estilo
La X Rojo Mexicano, por Manu Bonal

¡Suscríbete a nuestro newsletter!