2 amores de Ramón López Velarde que lo mandaron a la friendzone

Es el autor de la Suave Patria, ese famoso poema que, de tan declamado en ceremonias cívicas, ya ni atención le prestamos a sus versos sorprendentes. Pero menos gente sabe que Ramón López Velarde también instauró una educación sentimental a la mexicana, que se debate entre el deseo y la culpa, lo religioso y lo carnal.

 

Para crear sus poemas, Ramón López Velarde contó con su vida y sus pasiones. Dos amores no correspondidos fueron arcilla para su universo poético. En la Ciudad de México, Margarita Quijano. En su pueblo, la más famosa Josefa de los Ríos, que llamó Fuensanta.

 

¿Quién es Fuensanta?

Antes importa saber que Ramón López Velarde es de Jerez, Zacatecas, donde nació el 15 de junio de 1888, y que venía de una familia con fuertes convicciones católicas (incluso pasó por el seminario). Y Josefa de los Ríos era la cuñada de un tío, también muy católica, con salud frágil y ocho años mayor que él. Ramón López Velarde se volvió loco por ella, pero Josefa no podía concebir una relación con un familiar, y menos con alguien menor. Además, el padre del poeta prohibió la relación. Ante el rechazo, nació Fuensanta, mito personal del poeta.

Es probable que este nombre lo tomara López Velarde de la Virgen de la Fuensanta que se adora en el sur de España. Para el poeta, Fuensanta representó la pureza de la provincia. Él se concebía como un pecador, mientras ella era espíritu y gracia. Le escribía versos como:

Fuensanta, mito personal del poeta. la-razon.com

 

Y su primer libro, La sangre devota (1916), hace homenaje a esta Fuensanta. En Zozobra (1919), mezcla el amor puro de Fuensanta con el deseo de las mujeres de la ciudad. En ese tiempo, Josefa se trasladó a la capital, muy enferma de salud. Murió en mayo de 1917. Y en “Hoy como nunca” se despidió el poeta:

 

La dama de la capital

Después, López Velarde conoció a Margarita Quijano, la “dama de la capital”. Fueron novios apenas unos meses. Hablaba horas por teléfono y se encontraban en el cementerio de La Piedad. Ramón López Velarde quiso casarse, pero Margarita, muy católica también, lo rechazó: decía que él traicionaba a Jesucristo, con quien se comprometió durante el seminario. Los versos a Margarita no fueron tan puros como con Fuensanta. Por ejemplo, “Hormigas”:

Ramón López Velarde.

 

El sueño de los guantes negros

Pero el amor vence a la muerte… o la convoca… en 1921, el poeta muy enfermo (su doctor dijo que tenía bronconeumonía, pero se especula que en realidad fue sífilis) escribió ese poema enigmático de amor y muerte, “La dama de los guantes negros”, que por cierto quedó inconcluso, donde se reencuentra con Fuensanta. Y como película de Jarmusch (o menos elegante, de Tim Burton), en la misma muerte logran consumar el amor:

 

El poema más famoso

También de esa época es “Suave Patria”, que el presidente Álvaro Obregón sabía de memoria.

El 19 de junio de 1921 murió Ramón López Velarde, tras recibir los últimos sacramentos. Acababa de cumplir treinta y tres años. Y lo predijo en otro poema (donde, por cierto, la sensualidad árabe le gana a la culpa católica):

"Suave patria". CervantesVirtual

Más en ARTE

Ant

Festivales de arte digital que no te puedes perder

Sig

11 mexicanos que han triunfado en los teatros del mundo
vida
5 tips para viajar con tus mascotas
vida
Los mejores eventos de diciembre 2017 en México
vida
5 cervezas mexicanas solo para Navidad

¡Suscríbete a nuestro newsletter!